jueves, 11 de junio de 2009

Crítica fotográfica: Manuel Queimadelos




Para poder compartir las primeras patadas de un niño en un partido de fútbol, la tristeza y alegría de un jugador que suda en la cancha o el como alzan las manos al momento de celebrar un gol, es lo que da sentido a mi profesión”

Manuel Queimadelos es un fotógrafo venezolano quien se inició en el mundo de las cámaras en el año 1996. Su trabajo no es de los más comunes, más bien es un tanto escaso. Este fotógrafo se dedica a realizar fotografías deportivas, específicamente de fútbol. Según el lo que lo diferencia de otros fotógrafos de esta rama, es que no lo hace por obligación, sino que responde a la unión de sus dos pasiones

El trabajo que Queimadelos realiza en la cancha, si bien no es patear la pelota, si implica ir tras ella y de los jugadores para lograr captar la imagen decisiva, que logre transmitir lo que allí sucede.



El trabajo que el a realizado y que promociona en diferentes sitios web para que sea utilizado en diferentes medios de comunicación y publicitarios, requiere que su persona se encuentre en el sitio adecuado y en el momento justo para hacer la mejor fotografía. Además, es necesario que quien tome la fotografía se informe a priori del acontecimiento que se va a cubrir. Esto fundamental para desenvolver con eficacia el trabajo


“No importa la técnica”

Manuel Queimadelos cataloga su trabajo fotográfico dentro de la categoría foto-acción dónde “La función principal es reflejar de la manera más clara posible la acción que se está llevando a cabo delante de la cámara, captando en las imágenes parte la tensión y excitación que se está reflejando”

Cuando uno revisa su trabajo en los diferentes portales que lo difunden, se puede apreciar la precisión con que se capturan los diferentes momentos en los partidos de futbol en los que ha trabajado. Celebraciones, victorias, anotaciones, desilusiones y hasta peleas son retratados con la máxima expresión, muchas veces acompañados de técnicas como barridos, sugeridos o vibrados que sólo ayudan a acentuar lo que se quiere expresar en cada imagen.

Si bien en este trabajo a veces las imágenes son cuestión de suerte pero no por eso el arte de la fotografía se puede dejar al azar. Si se desea que la fotografía sea de calidad hay que cuidar mucho la composición. Aún así la técnica no lo es todo. Lo más importante es lograr capturar con rapidez la acción que se quiere plasmar en la fotografía, ya que todo ocurre en instantes y si se tarda demasiado se perderá la oportunidad. “Lo apasionante de esta profesión, radica justamente en preveer los acontecimientos y adelantarse a los mismos”

En el caso del deporte, esta cualidad antes mencionada es fundamental para poder plasmar en la fotografía toda la emoción desplegada en la cancha. La que sólo se gesta una sólo una vez. Si bien los jugadores al momento de anotar un gol, celebrar o manifestar su ira por una mala jugada pueden tener ciertos patrones que se manifiestan a menudo. La fotografía nunca será la misma.

A lo largo de toda la trayectoria de Manuel Queimadelos, se puede observar la pasión que lleva por la fotografía y el fútbol, lo que hace que sus creaciones logren encaminar mucho más al espectador dentro de la cancha. No por nada el fotógrafo afirma que este trabajo, el de cubrir la pasión por el fútbol, es fascinante. Reproducir con la cámara el momento culminante de la acción constituye uno de los mayores placeres fotográficos





















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